La biela tiene un límite elástico de 800 MPa, una flexibilidad al impacto de 800 kJ/m² y una dureza central de entre 22 y 25 HRC. Para garantizar la resistencia del mecanismo de la biela, se utiliza soldadura de alta resistencia con protección de gas CO₂. El revestimiento interior es de hierro dúctil, lo que permite la autolubricación de la biela.